Oaxaca apuesta por el café de especialidad para conquistar nuevos mercados

Oaxaca apuesta por el café de especialidad para conquistar nuevos mercados

Oaxaca no solamente produce café. Produce café bajo sombra, de altura, orgánico y de especialidad; un producto que, además de representar una fuente de ingresos para miles de familias, cumple una función ambiental fundamental al coexistir con bosques y selvas en buena parte del territorio estatal.

Así lo explicó el ingeniero Víctor López Leyva, secretario de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural, al hablar de la Convención del Café Oaxaqueño 2026, que se realizará este viernes 14 y sábado 15 de agosto en la Plaza de la Danza, a partir de las 9 de la mañana.

El funcionario destacó que el café es uno de los cultivos ambientalmente más importantes de Oaxaca, precisamente por las condiciones en las que se produce.

Explicó que alrededor de 132 mil hectáreas de bosques y selvas coexisten con las zonas cafetaleras, principalmente bajo el sistema de cultivo de sombra, lo que permite conservar servicios ambientales e hidrológicos.

Y no se trata de una actividad menor.

En siete de las ocho regiones de Oaxaca se cultiva café y son más de 80 mil familias las que dependen de esta actividad. De acuerdo con el secretario, la producción estatal alcanza alrededor de 93 mil toneladas de café, convirtiendo al cultivo no solamente en un asunto económico, sino también social y ambiental.

La producción se extiende por regiones como Pochutla, Pluma Hidalgo, la Mixteca, la Sierra Norte, la Mazateca, la Cuenca, el Istmo y la Sierra Sur, donde se encuentran algunas de las zonas productoras de mayor reconocimiento.

Pero ahora el reto no es solamente producir más café. El reto es venderlo mejor. Y ahí entra el café de especialidad.

López Leyva explicó que, como parte de los trabajos para la Convención del Café Oaxaqueño 2026, se capacitó a más de mil productores y se recopilaron alrededor de 700 muestras de café, de las cuales fueron seleccionadas 400 después de ser evaluadas por certificadores Q Grader.

La evaluación considera aspectos como aromas, sabores y las características que determinan la calidad de un café de especialidad.

Estas muestras serán subastadas y se buscará acercarlas a barras de café de Oaxaca y de otros estados como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

La razón es sencilla: mientras el café genérico tiene como referencia el precio internacional, los cafés de especialidad pueden alcanzar mejores precios precisamente por sus características y calidad.

El secretario explicó que factores como el tipo de suelo, las condiciones de humedad, el manejo prácticamente orgánico y, particularmente, la altura, influyen directamente en la calidad del producto.

En Oaxaca, buena parte del llamado café de altura se cultiva entre los 800 y los mil 500 metros sobre el nivel del mar.

Y aquí aparece una de las fortalezas de Oaxaca frente a otros estados productores.

Chiapas, Veracruz, Puebla y Oaxaca son los principales estados productores de café del país. En cuanto a café pergamino, Oaxaca ocupa el cuarto lugar nacional. Pero cuando se habla de cafés de especialidad y cafés orgánicos, Oaxaca se coloca en el segundo lugar nacional.

El objetivo, entonces, es que esa calidad se traduzca en mejores ingresos para quienes producen el café.

Porque durante muchos años el productor ha cargado con la parte más difícil de la cadena, mientras otros han obtenido el mayor valor agregado.

Hoy, dice el secretario, la historia comienza a cambiar.

Oaxaca ya cuenta con más de 100 marcas de café que han logrado colocarse en distintos mercados del país e incluso en el extranjero.

Marcas como Blasón, La Organización, Usiri, Brújula y muchas otras han contribuido a abrir camino para que el café oaxaqueño deje de ser únicamente un producto que se consume en casa o en los restaurantes y se convierta en una experiencia alrededor de la cual se ha desarrollado toda una cultura de cafeterías y barras especializadas.

El propio funcionario reconoció el papel que han desempeñado productores y organizaciones que comenzaron a llevar el café oaxaqueño más allá de las fronteras estatales.

El caso de Blasón, por ejemplo, se ha convertido en uno de los referentes del café oaxaqueño que ha logrado presencia internacional.

Pero la Convención del Café Oaxaqueño 2026 no pretende quedarse en una exposición de productos.

La intención es generar un encuentro entre productores, marcas, consumidores y compradores, además de acercar a la ciudadanía a una cultura que permita conocer, degustar, comprar y valorar el café producido en Oaxaca.

Porque detrás de una taza de café hay mucho más que una bebida.

Hay bosques que se conservan, comunidades que encuentran ahí una fuente de ingreso, familias que dependen de la cosecha y productores que buscan que el trabajo de todo un año se refleje también en el precio final.

Por eso la invitación está abierta para este viernes 14 y sábado 15 de agosto, a partir de las 9 de la mañana, en la Plaza de la Danza.

La apuesta es clara: que Oaxaca no solamente sea reconocido por producir café, sino por producir algunos de los mejores cafés de especialidad del país y del mundo.

Y, sobre todo, que esa calidad deje de ser solamente motivo de orgullo y se convierta en una oportunidad real para quienes, desde las montañas, los bosques y las comunidades de Oaxaca, hacen posible que esa taza llegue finalmente a la mesa.

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