La estrategia contempla la instalación de jardines con especies endémicas en distintos puntos de la zona metropolitana, con el objetivo de embellecer espacios públicos y, al mismo tiempo, generar refugios y fuentes de alimento para abejas, mariposas, colibríes y otras especies.
La ciudad de Oaxaca comienza a incorporar nuevos espacios verdes que, además de aportar color y belleza a parques y áreas públicas, buscan cumplir una función ecológica: convertirse en refugios para especies polinizadoras.
La secretaria de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad, Dra. Karime Unda Harp, explicó que estos trabajos forman parte de la iniciativa Sicarú Lulá de Linda Oaxaca, impulsada por el gobierno estatal, y que actualmente se desarrollan en distintos municipios de la zona metropolitana.
La propuesta parte de una idea sencilla: embellecer los espacios públicos, pero hacerlo con un propósito ambiental.
Los jardines polinizadores están diseñados para proporcionar alimento, refugio y sitios de resguardo a distintas especies, entre ellas abejas, mariposas y colibríes, además de otros organismos que cumplen funciones importantes dentro de los ecosistemas.
“No solamente queremos que se vean lindos con las flores, sino que tengan un motivo más fuerte: el establecimiento de los jardines polinizadores”, explicó la funcionaria.
Una función que va más allá de las flores
De acuerdo con Unda Harp, la instalación de estos jardines busca contribuir también a la retención de agua y al mejoramiento del suelo, particularmente en espacios urbanos que han sido modificados por la actividad humana.
La estrategia contempla la utilización de especies endémicas, algunas originarias de Oaxaca y otras de México, con la intención de favorecer su adaptación y, al mismo tiempo, atraer fauna que desempeña funciones esenciales para los ecosistemas.
Cada jardín puede contar con entre 50 y 160 plantas, dependiendo de las características del espacio intervenido.
La secretaria destacó que la presencia de polinizadores resulta fundamental no solamente para la reproducción de numerosas especies vegetales, sino también por el papel que estos animales desempeñan dentro de las cadenas alimenticias y en el control de poblaciones de otros organismos.
Entre las especies que pueden beneficiarse de estos espacios también se encuentran las catarinas, que contribuyen al control natural de algunas plagas que afectan a las plantas.
El Llano, uno de los espacios con mayor presencia
Los jardines polinizadores ya han sido establecidos en distintos puntos de cinco municipios de la zona metropolitana: Oaxaca de Juárez, Santa Cruz Xoxocotlán, Santa Lucía del Camino, San Antonio de la Cal y San Jacinto Amilpas.
Entre los espacios intervenidos se encuentran Plaza Oaxaca, el Andador Candiani, el parque Francisco I. Madero y el Paseo Juárez “El Llano”.
Precisamente en El Llano se concentra actualmente una cantidad importante de estos jardines, distribuidos en diferentes jardineras.
La Secretaría también trabaja en la colocación de pequeños carteles informativos para explicar a la ciudadanía qué son estos espacios, cuál es su función y por qué resulta importante conservarlos.
La intención es que los jardines no sean solamente un elemento ornamental, sino que puedan convertirse también en puntos de educación ambiental.
El reto: que la ciudadanía los cuide
Uno de los principales desafíos será mantener y proteger estos espacios.
Unda Harp señaló que durante los trabajos de instalación muchas personas se han acercado para preguntar por el programa y, particularmente, por el mantenimiento y el riego de las plantas.
Ante ello, explicó que personal del Gobierno del Estado realiza labores de riego aproximadamente dos veces por semana, además de aprovechar las lluvias de temporada.
El programa también ha incorporado recursos provenientes de la captación de agua de lluvia. En el Centro de Educación Ambiental Ñuku, ubicado en el Cerro del Fortín, existe un sistema de captación que permite utilizar este recurso para el riego de las plantas.
La funcionaria hizo un llamado a la población a evitar pisar los jardines, retirar las plantas o permitir que animales de compañía los dañen.
“Es un bien común, es un bien para las y los oaxaqueños de la zona metropolitana”, señaló.
La apuesta por recuperar biodiversidad en la ciudad
La implementación de estos jardines ocurre en un contexto en el que la presencia de algunas especies que antes eran comunes en los entornos urbanos parece ser cada vez menos frecuente.
La secretaria reconoció que organismos como abejas, mariposas, luciérnagas y otros polinizadores forman parte de una biodiversidad que debe ser protegida también dentro de las ciudades.
Y es precisamente ahí donde adquiere relevancia el concepto de ecosistemas urbanos.
Aunque en zonas rurales o naturales la interacción entre flora y fauna puede desarrollarse de manera más espontánea, en las ciudades los espacios están mucho más intervenidos. Crear condiciones para que los polinizadores encuentren alimento y refugio representa, por ello, una forma de introducir pequeños corredores de biodiversidad dentro del entorno urbano.
La Secretaría de Medio Ambiente busca además involucrar a empresarios y establecimientos ubicados en los alrededores de estos jardines para contribuir a su conservación.
El objetivo, explicó Unda Harp, es que los espacios puedan permanecer y cumplir su función ecológica más allá de una administración gubernamental.
Así, lo que a primera vista podría parecer solamente una intervención para llenar de flores los parques y camellones de Oaxaca, plantea una apuesta más amplia: hacer que los espacios públicos también sean lugares donde la naturaleza pueda volver a encontrar refugio dentro de la ciudad.

Deja una respuesta